Un adulto mayor vivió una situación inesperada cuando, por error, recibió una transferencia de dos millones de pesos en su cuenta de Nequi. Con total transparencia, intentó devolver el dinero contactando al supuesto propietario, pero al realizar la operación cometió un nuevo error y terminó enviando la suma a otra cuenta distinta.
El caso se complicó aún más cuando apareció el verdadero dueño del dinero, quien exige la devolución del monto. Sin embargo, la persona que recibió la transferencia equivocada no ha respondido ni mostrado intención de devolverlo, dejando al adulto mayor en una situación difícil.
Actualmente, el hombre asegura que no cuenta con empleo ni recursos para asumir esa deuda, lo que ha generado preocupación y llamado la atención en redes sociales. Su historia refleja la importancia de la prudencia en las transacciones digitales y la necesidad de mecanismos más claros para resolver este tipo de errores financieros.
