Un bebé elefante se volvió viral tras ser sorprendido consumiendo caña de azúcar en un cultivo nocturno. Al notar la presencia de humanos y ser iluminado por una luz, el animal reaccionó de una forma que ha conmovido a millones: intentó esconderse detrás de un poste de luz.
Aunque el poste era demasiado delgado para cubrir su cuerpo y sus patas sobresalían claramente, el elefante permaneció inmóvil. El comportamiento responde a una lógica de inocencia instintiva: el pequeño animal creía que, al no poder ver a sus «captores», él también era invisible para ellos.
La imagen, captada originalmente en Tailandia y reportada por medios como la BBC y The Guardian, se ha difundido como un símbolo de pureza animal. La escena no solo registró una anécdota curiosa, sino que recordó la fragilidad y el comportamiento casi infantil de los elefantes en situaciones de estrés.
