Un joven contratado por la temporal Activos para el Banco de Bogotá, y que ofrecía tarjetas de crédito dentro de las instalaciones de Claro Colombia, fue grabado mientras interrumpía su jornada laboral para gritar consignas políticas frente a la puerta de la entidad.
El hecho generó controversia en redes sociales, pues algunos usuarios temen que Claro pueda despedirlo por ejercer su derecho constitucional a la filiación política. Sin embargo, en el video se observa que el joven portaba chaleco y carnet del Banco de Bogotá, lo que confirma que no es empleado directo de Claro, sino un contratista externo.
La discusión se centra ahora en si un trabajador puede hacer proselitismo político durante su jornada laboral y dentro de instalaciones privadas, y es que en el sector privado, no existe una ley que prohíba expresamente la filiación política de los trabajadores, pero sí puede sancionarse realizar actividades ajenas al contrato durante la jornada laboral, como hacer proselitismo político en horario de trabajo.
El joven tiene derecho a sus ideas políticas, pero expresarlas en plena jornada laboral dentro de una empresa privada puede ser causal de sanción. El debate está en si Claro o el Banco de Bogotá deciden actuar disciplinariamente, lo que podría desatar una ola de indignación y hasta un “cambio de portabilidad masivo”, como advierten algunos usuarios.
