La representante a la Cámara María Fernanda Carrascal quedó en el centro de la polémica tras la difusión de un video en el que aparece increpando a un agente de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO), durante las protestas frente al Museo Nacional, en Bogotá. «No me pase ese bolillo, que yo soy representante a la Cámara», le reclamó al uniformado, mientras le advertía que no volviera a hacer lo que acababa de hacer. Las imágenes se viralizaron en redes sociales y provocaron fuertes reacciones.
El episodio ocurrió en medio de las manifestaciones contra el retiro de varias piezas del Museo Nacional, una decisión que generó inconformidad entre sectores culturales y manifestantes. En la grabación, Carrascal acusa al agente de intimidar a la gente y le advierte que una agresión contra ella podría traerle consecuencias legales. Posteriormente, el video generó críticas de dirigentes políticos, entre ellos el concejal Andrés Barrios y el representante Daniel Briceño, quienes cuestionaron que la congresista mencionara su cargo durante el enfrentamiento.
Tras la controversia, Carrascal defendió su actuación y sostuvo que se identificó como congresista para proteger a los manifestantes y exigir explicaciones ante lo que considera posibles abusos de la fuerza pública. El caso abrió un nuevo debate sobre los límites de la actuación policial durante las protestas y el papel de los representantes políticos en estos escenarios. Mientras unos cuestionan la forma en que la congresista se dirigió al uniformado, otros respaldan su intervención en defensa de los ciudadanos.
