El expresidente Álvaro Uribe Vélez salió en defensa de la candidata presidencial del Centro Democrático, Paloma Valencia, luego de que el caricaturista Julio César González, conocido como Matador, hiciera comentarios burlones sobre su contextura física. Las palabras del caricaturista desataron una ola de rechazo y, paradójicamente, terminaron generando un respaldo masivo hacia Valencia desde distintos sectores políticos, incluidos aliados del presidente Gustavo Petro y figuras como Claudia López.
Uribe, mentor político de Valencia, no se quedó callado y respondió con un mensaje contundente en sus redes sociales: “El peso de Paloma Valencia está en su preparación, en su lucha, en su transparencia, en su firmeza, en la grandeza de su corazón”. Con esta frase, el líder del uribismo buscó transformar la polémica en un reconocimiento a las cualidades políticas y humanas de su candidata, dejando claro que la discusión no debía centrarse en su físico, sino en su trayectoria y propuestas.
El Centro Democrático también rechazó los ataques, calificándolos de “bajeza y maltrato sistemático”, y cuestionó la contradicción de que Matador, quien ahora es candidato al Senado por el Pacto Histórico, se presente como defensor de las mujeres mientras lanza comentarios considerados misóginos. Pese a las críticas, el caricaturista no se retractó y redobló sus ataques, lo que avivó aún más la controversia. En medio de la tormenta, la figura de Paloma Valencia emergió fortalecida, convertida en protagonista de un debate que expuso las tensiones entre la política, la sátira y los límites del respeto.
