El expresidente Álvaro Uribe Vélez volvió a marcar distancia con el gobierno de Gustavo Petro, esta vez desde Barranquilla, donde fue cuestionado por su oposición pese a que el mandatario mantiene una aprobación cercana al 48%. Uribe respondió con contundencia: “Soy opositor porque no mejoraron la salud, la destruyeron”, dejando claro que su crítica se centra en el manejo del sistema sanitario.
El líder del Centro Democrático hizo un conteo de las razones que sustentan su postura, señalando que aunque Petro aumentó el salario mínimo y habló de crear condiciones para nuevos emprendimientos, las decisiones en materia de salud han sido, según él, un retroceso. Uribe enfatizó que el deterioro del sistema se refleja en demoras en tratamientos, falta de medicamentos y un modelo que, a su juicio, se está desmoronando.
Las palabras del expresidente generaron un fuerte eco político, pues mientras sus seguidores aplauden la firmeza de su oposición, los defensores del gobierno sostienen que las reformas buscan corregir un sistema colapsado por años de corrupción.
