La presentación del denominado “Gabinete por la Vida”, liderado por el expresidente Gustavo Petro y el senador Iván Cepeda, provocó una fuerte reacción en el debate político nacional. El grupo, integrado principalmente por 13 exministros y exfuncionarios del anterior Gobierno, pretende ejercer oposición, hacer seguimiento a la administración de Abelardo De La Espriella y formular propuestas frente a problemas como la emergencia por el terremoto y la sequía.
La controversia aumentó durante El Debate de SEMANA, donde la representante Carol Borda lanzó una comparación que rápidamente se convirtió en el centro de la discusión. “Ni Juan Guaidó se atrevió a tanto”, afirmó, cuestionando que Petro y Cepeda presentaran un gabinete alternativo que, a diferencia del Gobierno oficialmente constituido, no tiene facultades ejecutivas ni poder real para administrar el Estado. Borda también lanzó una provocadora pregunta sobre quién ocuparía eventualmente los cargos de Defensa e Inteligencia, mencionando a los disidentes conocidos como alias Calarcá e Iván Mordisco.
La senadora del Centro Democrático Claudia Zuleta Murgas también cuestionó la iniciativa y puso en duda la capacidad de algunos integrantes para asumir el papel de evaluadores del nuevo Gobierno, recordando las controversias y problemas que, según su postura, marcaron varias de sus antiguas carteras. Desde el Pacto Histórico, en cambio, defendieron el “Gabinete por la Vida” como una herramienta legítima de oposición y de debate democrático. Así, la nueva estructura de Petro y Cepeda ya genera una pregunta inevitable: ¿será un verdadero contrapeso político al Gobierno de De La Espriella o terminará convertido en un ‘gabinete imaginario’ de la oposición?
