Gustavo Petro finalmente logró lo que tanto buscaba: una cita oficial con Donald Trump en la Casa Blanca. El encuentro quedó pactado para la primera semana de febrero, tras una llamada de 50 minutos donde se intentaron bajar las tensiones. Sin embargo, el «sueño» del mandatario colombiano viene con una fuerte dosis de realidad, ya que Trump no perdió tiempo en dejarle claro, a través de sus redes sociales, que el tema central será frenar el envío de droga a los Estados Unidos.
El magnate fue directo y contundente al publicar: “La cocaína y otras drogas deben DEJAR de entrar”, una frase que suena más a una orden que a una invitación cordial. Esta cita ocurre en un momento crítico para Petro, quien viajará a Washington estando incluido en la polémica Lista Clinton. Aunque el Gobierno intenta minimizar las sanciones, es evidente que el presidente colombiano llega debilitado y bajo la lupa de un Marco Rubio que no le perdonará ni un solo error en la lucha contra el narcotráfico.
Además de la crisis de las drogas, Petro intentará meter en la agenda su propuesta de mediación para la transición en Venezuela, un tema donde Trump ha mostrado puño de hierro. La expectativa es total, pues Colombia entera quiere ver cómo se comportará Petro frente al hombre que lo tiene «marcado» por sus diferencias ideológicas. En febrero se sabrá si Petro logra limpiar su imagen o si simplemente fue a Washington para recibir instrucciones directas del nuevo dueño del poder mundial.
