El presidente Gustavo Petro anunció desde Quibdó, en el Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas, que presentará por quinta vez una reforma tributaria al Congreso. Esto ocurre después de que la Corte Constitucional tumbara el decreto de emergencia económica de diciembre de 2025, dejando al Gobierno sin la herramienta extraordinaria para aumentar ingresos.
Petro fue enfático: si el Congreso vuelve a hundir la iniciativa, recortará el presupuesto destinado a los sectores más ricos del país. “Yo sí creo que hay que recortar el gasto, pero el gasto que transfiere el dinero público a los ricos más ricos de Colombia. Esta crisis no la puede pagar ni un solo trabajador, ni un solo pobre. ¿No quieren pagar impuestos? Pues que no reciban del Estado”, advirtió. El recorte apuntaría a contratos de concesión vial 4G y 5G y al pago de intereses de la deuda, sin tocar el gasto social.
Las consecuencias de esta decisión serían profundas: por un lado, el Gobierno busca mostrar que los grandes propietarios y sectores financieros deben asumir más carga tributaria; por otro, la Corte Constitucional cuestiona la legalidad de las medidas, lo que podría afectar el cumplimiento de indemnizaciones a las víctimas del conflicto.
