El presidente Gustavo Petro reaccionó con dureza tras conocerse la renuncia irrevocable del fiscal Mario Burgos, quien pidió seguridad para él y su familia. A través de su cuenta en la red social X, Petro aseguró que Burgos “torturó psicológicamente” a su hijo y que, por su actuación, no fue posible identificar en su momento al autor intelectual del asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci.
En su declaración, Petro señaló que ahora ya se conoce al responsable: Sebastián Marset, un poderoso mafioso uruguayo vinculado a la llamada “Junta del Narcotráfico”. El mandatario cuestionó que la gestión de Burgos hubiera impedido esclarecer oportunamente el caso, lo que, según él, retrasó la verdad sobre uno de los crímenes más sonados en la región.
La renuncia de Burgos se da en medio de fuertes tensiones institucionales y de un debate público sobre la independencia de la justicia y la presión política. Mientras el exfiscal alega motivos de seguridad personal y familiar, las palabras de Petro han encendido la polémica, poniendo nuevamente en el centro de la discusión el asesinato de Pecci y el papel de las autoridades colombianas en la investigación.
