Un nuevo enfrentamiento político se desató en redes sociales tras un trino del expresidente Álvaro Uribe, en el que se refirió al senador Manuel Cepeda Vargas y a su hijo, el congresista Iván Cepeda. Uribe escribió que “si al Congreso llegaron violadores de niños de las Farc, se entiende que también haya sido congresista Manuel Cepeda, promotor de la lucha armada, e Iván Cepeda, protector de criminales”. La publicación generó inmediata reacción en el Pacto Histórico.
La senadora María José Pizarro respondió con dureza, recordando que el asesinato de Manuel Cepeda fue declarado crimen de lesa humanidad y que se comprobó la participación de paramilitares y agentes del Estado. “Lo mataron rumbo al Congreso, donde realizaría un debate sobre la adhesión de Colombia al Protocolo de Ginebra”, señaló, subrayando que las palabras de Uribe niegan la memoria de las víctimas y el contexto del conflicto armado que desangró al país.
Pizarro calificó las declaraciones como un reflejo de “un espíritu carcomido por el odio y la intolerancia”, asegurando que este tipo de discursos estigmatizaron a un partido entero y justificaron el asesinato de miles de militantes.
