La campaña presidencial en Colombia sumó un nuevo capítulo de controversia con las declaraciones de Esteban Santos, hijo del expresidente Juan Manuel Santos. A través de su cuenta en X, Santos se desmarcó de los dos punteros de las encuestas, el senador Iván Cepeda y el abogado Abelardo De La Espriella, asegurando que el país “le irá mal” con cualquiera de ellos. Su postura, lejos de ser neutral, busca marcar distancia de lo que considera una peligrosa polarización política.
En su mensaje, Santos enfatizó que no se trata de ser “tibio”, sino de reconocer que ambos representan extremos que podrían llevar a Colombia a un escenario de confrontación y retroceso. “Ni Cepeda ni Abelardo. Y no: no somos tibios los millones de colombianos que creemos que a Colombia le irá mal con cualquiera de los dos”, escribió, dejando claro que su rechazo es frontal y que no se alineará con ninguno de los candidatos más visibles.
Santos acusa a los extremos de “atacar de lado y lado” y advierte que no caerá en ese juego. Su intervención, cargada de polémica, reaviva la discusión sobre el rumbo del país y el papel de las élites en una campaña marcada por la confrontación y la desconfianza.
