La suspensión provisional del reconocimiento del sombrero de Carlos Pizarro como patrimonio cultural de la Nación desató una nueva polémica política. El senador Jota Pe Hernández celebró la decisión del Consejo de Estado y lanzó fuertes cuestionamientos contra el reconocimiento que había otorgado el Ministerio de las Culturas en 2024. “Celebro esta decisión, nunca, quien fue un guerrillero, un asesino, un criminal y un terrorista debe ser homenajeado”, afirmó el congresista, quien agregó: “Nada de patrimonio cultural el sombrero de un bandido”.
El Consejo de Estado, por su parte, no decidió que el sombrero no pueda ser patrimonio cultural, sino que suspendió provisionalmente los efectos de la Resolución 218 del 17 de junio de 2024 mientras avanza el proceso judicial. En su análisis preliminar, la corporación consideró que el Ministerio de las Culturas habría reconocido el objeto mediante un procedimiento que no correspondía a las reglas previstas para la declaratoria de bienes de interés cultural y señaló que no se habría contado previamente con el concepto del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa la disputa alrededor de la memoria del M-19 y de Carlos Pizarro Leongómez, quien dejó las armas en 1990 tras el proceso de paz y posteriormente fue asesinado durante su campaña presidencial. Para el Gobierno de entonces, el sombrero tenía un valor simbólico relacionado con la paz y la memoria histórica, mientras que sus críticos consideran que convertir objetos asociados con antiguos grupos armados en patrimonio constituye un homenaje que no debería realizarse. La discusión jurídica, sin embargo, aún no está cerrada: la medida adoptada por el Consejo de Estado es cautelar y el proceso continuará hasta que exista una decisión definitiva sobre la legalidad del reconocimiento.
