El presidente Gustavo Petro anunció la designación de Alfredo Acosta Zapata como nuevo ministro de Igualdad, decisión que ha generado controversia en distintos sectores del país. Acosta, nacido en Caloto, Cauca, no cuenta con formación académica superior ni experiencia en cargos públicos, pues solo cursó educación básica media. Su trayectoria se ha desarrollado principalmente en la Organización Nacional Indígena de Colombia (Onic) y como coordinador nacional de la Guardia Indígena, un sector cercano al proyecto político del mandatario.
El nombramiento ha sido cuestionado por ciudadanos y analistas, quienes consideran que la falta de experiencia administrativa y académica podría convertirse en un obstáculo para dirigir una cartera de alcance nacional. En redes sociales, muchos colombianos expresaron su inconformidad, señalando que se trata de un cargo estratégico que requiere preparación técnica y capacidad de gestión.
Desde el Ministerio de Igualdad se ha defendido la decisión, argumentando que Acosta representa a sectores históricamente marginados y que su liderazgo comunitario aporta legitimidad al proyecto. Sin embargo, la polémica continúa y el debate se centra en si la representación política debe primar sobre la experiencia administrativa en un ministerio que busca garantizar derechos y cerrar brechas sociales en el país.
