Desde Montería, en el departamento de Córdoba, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, envió un mensaje contundente a los sectores políticos del país: no se permitirá la instrumentalización de la Fuerza Pública en las elecciones. Durante un encuentro con la Brigada 11 del Ejército, el funcionario recordó que, por mandato constitucional, militares y policías deben mantenerse al margen de la actividad política, aunque sí garantizan la seguridad para el desarrollo del proselitismo.
El jefe de la cartera de Defensa fue enfático en señalar que los candidatos no pueden aprovechar la presencia institucional de soldados y policías para fines electorales. “Es un mensaje a los candidatos que tampoco pueden utilizar la Fuerza Pública para campañas de ellos. Y no lo vamos a tolerar”, advirtió, dejando claro que cualquier intento de manipulación será enfrentado con firmeza.
Sánchez también reiteró que los delitos electorales serán combatidos en coordinación con la Policía y las autoridades judiciales, al tiempo que destacó el respaldo del Gobierno a los uniformados, incluyendo el aumento salarial para quienes prestan servicio militar. Con este pronunciamiento, el ministro reafirmó que la Fuerza Pública seguirá actuando bajo los principios de neutralidad, legalidad y defensa de la democracia, enviando un mensaje directo desde Córdoba al escenario político nacional.
