El presidente Abelardo De La Espriella anunció la captura del ciudadano ruso Sergei Vagin y ordenó su expulsión de Colombia, al señalarlo como una amenaza para la seguridad nacional. Según el mandatario, una investigación coordinada entre la Policía Nacional y la Dirección de Inteligencia Policial (Dipol) permitió ubicarlo y capturarlo en menos de 24 horas. De La Espriella aseguró que Vagin había sido relacionado en informes de inteligencia con presuntas actividades de espionaje, financiación de actos vandálicos durante el Paro Nacional de 2021 y contactos con el ELN. “¡La soberanía de Colombia se respeta!”, afirmó el jefe de Estado.
El nombre de Vagin, sin embargo, arrastra una historia judicial que viene desde 2022, cuando fue capturado junto con otras personas por una investigación sobre una presunta red de fraude en plataformas de apuestas. La Fiscalía sostuvo entonces que la estructura habría movilizado más de $1.600 millones y utilizaba datos y cuentas de terceros para realizar las operaciones. Vagin fue llevado a juicio por concierto para delinquir agravado, transferencia no consentida de activos y acceso abusivo a sistemas informáticos; tras permanecer detenido durante más de tres años, recuperó la libertad en agosto de 2025 por vencimiento de términos y el proceso continúa.
La polémica está en que los señalamientos de espionaje, financiación del paro y supuestos nexos con el ELN no han quedado acreditados judicialmente. Una investigación de Caracol Radio publicada esta semana reveló que la Fiscalía no profundizó en esas acusaciones y que los supuestos vínculos con el ELN tampoco fueron verificados dentro del proceso. Vagin, por su parte, ha rechazado los señalamientos más graves. Ahora, la decisión de De La Espriella vuelve a poner al ciudadano ruso en el centro de la discusión nacional, mientras el Gobierno sostiene que actuará con firmeza frente a cualquier presunta injerencia extranjera y prepara su expulsión del país.
