En una ofensiva conjunta que ha hecho temblar al Medio Oriente, Israel y Estados Unidos le dieron un golpe mortal al corazón del régimen iraní. En las últimas horas, confirmaron la eliminación de los máximos jefes del Ministerio de Inteligencia en la propia capital, Teherán.
Entre los dados de baja están el viceministro para Asuntos de Israel, Sayed Yahya Hamidi, y el jefe de la División de Espionaje, Jalal Pour Hossein. Estos hombres eran considerados los cerebros detrás de planes contra Occidente. Este ataque se suma a la noticia que sacudió al mundo el pasado sábado: la muerte del líder supremo Ali Khamenei, dejando al país prácticamente sin mando central.
La ofensiva, llamada «Rugido del León», ya deja más de 550 bajas y ha destruido sedes estratégicas de misiles y buques de guerra. Israel dejó claro que no se detendrá hasta desmantelar por completo la infraestructura de este país.
