El expresidente Gustavo Petro lanzó fuertes cuestionamientos contra el manejo de las donaciones recogidas para ayudar a las víctimas del terremoto que golpeó varias regiones de Colombia. A través de su cuenta de X, criticó que la familia presidencial administre estos recursos mediante una fundación privada encabezada por la primera dama, Ana Lucía Pineda, esposa del presidente Abelardo De La Espriella. “La familia presidencial no tiene por qué manejar recursos de manera privada extraídos del dolor de los colombianos”, escribió el exmandatario.
Petro sostuvo que las donaciones, especialmente las provenientes de la cooperación internacional, deben canalizarse por mecanismos institucionales que permitan garantizar su transparencia y control. “El dolor de los colombianos no se debe privatizar porque aparecerán de inmediato los negocios y no la solidaridad”, advirtió. La controversia también creció después de que el profesor universitario Andrés Sampayo cuestionara el monto de los aportes recibidos por la Fundación Colombia Luz y Sonrisas y señalara posibles conflictos de interés por sus vínculos con el entorno presidencial.
Frente a los cuestionamientos, Ana Lucía Pineda ha defendido la gestión de la fundación y ha explicado que los recursos económicos se destinarán a una segunda etapa de reconstrucción, especialmente a la construcción de viviendas para familias damnificadas que cumplan los requisitos. Además, anunció que rendiría cuentas sobre el manejo de las ayudas.
