El expresidente Álvaro Uribe lanzó fuertes acusaciones contra Iván Cepeda y su padre Manuel, señalándolos de promover la violencia y disfrazar responsabilidades bajo la “Paz Total”. Sus declaraciones, hechas en plena campaña presidencial, reavivaron la confrontación histórica entre el uribismo y la izquierda.
El presidente Gustavo Petro respondió defendiendo la memoria de Manuel Cepeda, asesinado en 1994, y afirmó que la derecha no quiere que Iván Cepeda se defienda porque su defensa implica recordarles el contenido de los expedientes judiciales. “Es más fácil criticar al que lee que aceptar lo que dicen las páginas que está leyendo”, puntualizó Petro.
El choque no es solo electoral, sino un pulso por la memoria del conflicto. Petro remató: “La derecha no teme que Cepeda mienta; teme que lea en voz alta las páginas que llevan décadas intentando quemar. Colombia sigue rezando por un patrón porque tiene pánico de descubrir que, en el diván de la historia, el padre siempre fue el principal síntoma de la enfermedad”.
