Las declaraciones del senador y candidato presidencial Iván Cepeda, en las que señaló que Antioquia se convirtió en “cuna de la parapolítica, de la narcoeconomía y del terrorismo de Estado”, desataron una tormenta política en el departamento. Un grupo de 18 dirigentes sociales y políticos, encabezados por el exsenador Jonatan Tamayo, conocido como Manguito, pidió públicamente que Cepeda sea declarado “persona no grata” en la región, al considerar que sus palabras estigmatizan injustamente a los antioqueños y desconocen sus sacrificios frente al conflicto armado.
El pronunciamiento fue respaldado por el representante a la Cámara y senador electo del Centro Democrático, Juan Espinal, quien en su cuenta de X calificó de “lamentable” el irrespeto de Cepeda. “Declaramos a Iván Cepeda persona NO grata en Antioquia. Nuestro departamento es trabajador y resiliente, acá no existe el odio de clases. Los antioqueños hemos superado guerrillas, paramilitares, narcotráfico, la pandemia y a Quintero que fue peor que Pablo Escobar. A usted Cepeda también lo vamos a superar”, escribió, avivando la polémica.
Los firmantes de la carta difundida por Semana sostienen que reducir la violencia colombiana a una sola región constituye una “generalización injuriosa” y elimina el reconocimiento de los miles de civiles y uniformados que perdieron la vida enfrentando estructuras criminales. En medio de la campaña presidencial, la controversia marca un nuevo capítulo de tensión entre el Pacto Histórico y los sectores políticos de Antioquia, que ahora buscan blindar la honra regional con una declaratoria simbólica de rechazo.
