El gobierno de Estados Unidos retiró todas las sanciones contra la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, y la sacó de la lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN), conocida popularmente como la “lista Clinton”. La decisión fue publicada en el portal de la OFAC, donde se especifica que Rodríguez ya no figura entre las personas sancionadas. Este movimiento se da en medio de un proceso de distensión diplomática tras años de tensiones y ruptura institucional entre ambos países.
Rodríguez, quien asumió la presidencia interina de Venezuela tras la caída de Nicolás Maduro en enero de 2026, se convierte en una figura clave en el nuevo escenario político del país. La eliminación de las sanciones personales contra ella es vista como un intento de Washington de legitimar y fortalecer los vínculos con el nuevo liderazgo venezolano, especialmente en temas estratégicos como el petróleo y la cooperación internacional. Analistas señalan que esta medida busca abrir canales de diálogo y reducir la presión política en la región.
Lo cierto es que la salida de Rodríguez de la lista negra marca un giro en la política exterior estadounidense hacia Caracas y anticipa un escenario de mayor cooperación, aunque también de controversia en la arena internacional.
