En medio de un recorrido por una plaza de mercado en Cali, la candidata vicepresidencial Aida Quilcué de izquierda que acompaña a Iván Cepeda fue expulsada por un grupo de ciudadanos que la increparon con gritos de “guerrillera” y “firmes por la patria”. El episodio generó tensión en el lugar y puso de manifiesto el ambiente polarizado que atraviesa la campaña presidencial.
El hecho refleja el creciente fervor político que se ha manifestado en torno a la figura de Abelardo De la Espriella, candidato presidencial de derecha, quien ha logrado movilizar simpatías con discursos de confrontación y llamados a la defensa de la soberanía nacional. La reacción de los asistentes en Cali fue interpretada como una muestra de respaldo a su candidatura y un rechazo abierto a las propuestas de la izquierda.
La escena, marcada por consignas y abucheos, evidencia cómo la contienda electoral se ha trasladado a los espacios públicos, convirtiendo plazas y mercados en escenarios de disputa política. El incidente también abre el debate sobre los límites de la confrontación en campaña y el riesgo de que la polarización derive en actos de hostilidad que afecten la seguridad de los candidatos y el desarrollo democrático del proceso electoral.
