El presidente Abelardo De La Espriella lanzó este lunes, desde Valledupar, una dura advertencia contra las organizaciones armadas que el Gobierno identifica como narcoterroristas y aseguró que durante su administración no serán reconocidas como interlocutores políticos. El pronunciamiento se produjo durante la activación de la Fuerza de Tarea Conjunta Urano, una nueva unidad militar con 1.200 efectivos que tendrá como una de sus principales misiones combatir al ELN y afectar las estructuras dedicadas al robo de hidrocarburos en el Cesar, el Magdalena Medio, el Catatumbo y los corredores hacia Norte de Santander.
En medio de su discurso, De La Espriella se refirió directamente a Rodrigo Londoño, conocido como alias Timochenko, antiguo jefe de las FARC, y lo comparó con algunos de los principales capos del narcotráfico en la historia de Colombia. “Igual de mafiosos han sido y son Pablo Escobar, Miguel Rodríguez Orejuela, Gacha, Iván Mordisco, Timochenko y demás hierbas del pantano”, afirmó el mandatario. El presidente sostuvo además que un secuestro o una extorsión no adquieren una naturaleza diferente por estar acompañados de un discurso político o ideológico y reiteró que, para su Gobierno, el narcoterrorismo debe ser enfrentado sin distinción de la bandera que invoque.
La intervención marca una nueva señal de la política de seguridad de la administración De La Espriella, que plantea una respuesta esencialmente militar frente a los grupos armados ilegales. “Eso se acabó en la era del Tigre”, afirmó el jefe de Estado al advertir que quien utilice el terrorismo contra la sociedad no podrá pretender ser reconocido como interlocutor político. Con la puesta en marcha de Urano, el Gobierno busca concentrar capacidades del Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y la Policía para golpear las estructuras armadas y sus fuentes de financiación, mientras el mandatario insiste en que quienes recurran a la violencia enfrentarán “todo el peso de la Constitución y la ley”.
