Desde Quibdó, el presidente Abelardo De La Espriella encabezó una reunión con autoridades y representantes del Chocó para evaluar las afectaciones provocadas por el terremoto del pasado 10 de agosto. Durante el encuentro, el mandatario recibió un reporte especialmente preocupante sobre el estado de las instituciones educativas: en la sede central del colegio Carrasquilla, cerca de 40 aulas quedaron destruidas, mientras que otras 30 del edificio antiguo estarían en condiciones que impiden su utilización.
Ante la magnitud de los daños, De La Espriella aseguró que “el Chocó estará de primeras” dentro de la atención estatal a la emergencia. El presidente explicó que el departamento enfrenta condiciones particulares frente a otras regiones afectadas, como dificultades de conectividad, infraestructura vial limitada y daños en instituciones fundamentales para las comunidades. Por esta razón, sostuvo que la respuesta del Estado debe ser “más decidida” y que el Gobierno debe intervenir de manera prioritaria en la reconstrucción.
La visita presidencial también estuvo marcada por el compromiso de aumentar las ayudas y acelerar la respuesta en territorio. De La Espriella insistió en que la emergencia no puede ser atendida de la misma manera en todas las regiones y que el Chocó requiere una intervención especial para recuperar sus servicios esenciales. Con la evaluación de daños avanzando, el Gobierno busca definir las obras y recursos necesarios para reconstruir las instalaciones afectadas y atender a las familias que resultaron damnificadas por el terremoto.
