El expresidente Iván Duque encendió la polémica política al lanzar un dardo contra el senador Iván Cepeda durante el lanzamiento del primer libro de su Fundación I+D. “Que el señor Cepeda deje la cobardía. Quien quiera ser presidente tiene que ir a debates”, afirmó Duque, cuestionando la disposición del congresista a enfrentarse en escenarios públicos de discusión.
La respuesta no tardó en llegar. El presidente Gustavo Petro salió en defensa de Cepeda a través de su cuenta en X, recordando que Duque no asistió a ningún debate en la segunda vuelta presidencial de 2018. “El señor Iván Duque no fue capaz de ir a un solo debate conmigo en la segunda vuelta presidencial. ¿Así se demuestra la cobardía?”, escribió Petro, devolviendo la acusación y poniendo en entredicho la autoridad moral de su antecesor para exigir debates.
El cruce de declaraciones ha desatado un nuevo enfrentamiento político que mezcla pasado y presente: Duque, desde su rol de expresidente, cuestionando a Cepeda, y Petro, desde la Presidencia, interviniendo en defensa de un aliado político. La controversia abre el debate sobre los límites de la participación del jefe de Estado en discusiones electorales y sobre el papel de los expresidentes en la arena política, en un país donde las tensiones partidistas siguen marcando la agenda pública.
