En el Congreso de la República, la senadora María Fernanda Cabal sorprendió al anunciar que ponía fin a su paso por el Legislativo después de más de una década. Desde el atril del Senado, Cabal expresó que se marcha “con el orgullo de ser la mujer más votada al Congreso colombiano y orgullosamente de derecha”, destacando su recorrido de cuatro años en la Cámara de Representantes y dos periodos en el Senado. Su discurso estuvo marcado por la reivindicación de la doctrina de la seguridad democrática y por críticas veladas a la colectividad que lidera Álvaro Uribe Vélez.
La dirigente política recordó las adversidades enfrentadas junto al Centro Democrático, especialmente durante la oposición al gobierno de Juan Manuel Santos y al acuerdo de paz con las FARC. “Nos hicimos a pulso con la adversidad con inmenso sacrificio. Hoy le deseo a mi partido bienaventuranza y que vuelva y recoja esa raíz de ese legado que hoy en Colombia está en juego”, manifestó. Con estas palabras, dejó claro que su salida del Congreso no significa el fin de su carrera política, sino el inicio de un nuevo camino.
La renuncia de Cabal, considerada una de las voces más visibles y polémicas de la derecha, abre un vacío dentro del Centro Democrático en un momento clave de reconfiguración de fuerzas de cara a las elecciones de 2026. Su estilo confrontacional y su férrea oposición al gobierno de Gustavo Petro la convirtieron en una figura polarizante, pero también en referente para un sector del electorado conservador. La salida de Cabal podría redefinir el rumbo de la derecha colombiana y marcar un nuevo capítulo en su trayectoria política.
