A través de sus redes sociales, Daniel Quintero, conocido popularmente como “Pinturita”, sorprendió a la opinión pública al publicar una fotografía en la que se autoproclama presidente de Colombia. El gesto, cargado de simbolismo y polémica, generó inmediatas reacciones en distintos sectores políticos y ciudadanos, quienes interpretan la acción como un desafío a la institucionalidad y un intento de posicionarse con fuerza en el escenario electoral.
Quintero, quien ha enfrentado múltiples controversias durante su trayectoria política, aparece nuevamente en el centro del debate. Sus detractores señalan que este tipo de mensajes buscan distraer y polarizar, mientras que sus seguidores lo defienden como un acto de valentía y determinación frente a un sistema que, según ellos, le ha cerrado las puertas.
El episodio refleja la tensión que rodea la precandidatura de Quintero y la manera en que las redes sociales se han convertido en el escenario principal de la política contemporánea. Aunque la publicación no tiene efectos legales ni institucionales, sí logra instalar un mensaje poderoso en la opinión pública: la idea de que Quintero se proyecta como un líder dispuesto a disputar la presidencia, aun cuando sus aspiraciones generan resistencia y controversia.
