La campaña presidencial de Iván Cepeda confirmó que el candidato no participará en los debates públicos programados antes de la primera vuelta del 31 de mayo. La decisión, tomada por su equipo de asesores, busca evitar escenarios de confrontación directa con sus rivales, entre ellos Abelardo De La Espriella y Paloma Valencia, quienes aún analizan si acudir a estos espacios resulta estratégico.
La ausencia de Cepeda en los debates ha generado fuertes críticas en sectores políticos y sociales, que consideran estos encuentros como fundamentales para contrastar propuestas y evaluar la capacidad de los aspirantes. Analistas señalan que la estrategia del Pacto Histórico podría interpretarse como un intento de blindar al candidato frente a ataques, pero también como una señal de falta de disposición para debatir públicamente.
Mientras tanto, las campañas de Valencia y De La Espriella estudian la conveniencia de participar en estos escenarios, que podrían convertirse en duelos de alto voltaje entre proyectos políticos opuestos. El panorama electoral se perfila así con menos confrontación directa y con un candidato, Iván Cepeda, que ha optado por mantenerse al margen de los debates, decisión que ya desató polémica en redes sociales y medios de comunicación.
