El Ministerio de Defensa anunció un cambio histórico en Colombia: el servicio militar obligatorio dejará de existir y será reemplazado por un sistema voluntario. La medida, que había sido prometida en campaña, busca dar a los jóvenes la posibilidad de decidir sobre su futuro sin la imposición de la conscripción, un tema que por décadas generó debate en el país.
Según la nueva normativa, los jóvenes entre 18 y 28 años podrán inscribirse de manera voluntaria, recibiendo formación en oficios y un salario vital que supera el millón y medio de pesos mensuales. El Ministerio de Defensa destacó que, pese a la eliminación de la obligatoriedad, las inscripciones han aumentado y cada vez más jóvenes se presentan con entusiasmo para formar parte de las Fuerzas Armadas.
Este giro marca el fin de una tradición que durante décadas fue vista como un deber patriótico, pero también como una carga para miles de jóvenes. Con esta decisión, el Gobierno asegura que se fortalece la libertad individual y se moderniza el sistema de defensa, aunque críticos advierten que podría afectar la capacidad de reclutamiento en un país con desafíos de seguridad persistentes.
