Durante una visita al departamento de Bolivar, el expresidente Álvaro Uribe Vélez lanzó un duro ataque contra el senador Iván Cepeda, al asegurar que este habría actuado como aliado de la extinta guerrilla de las Farc. “Cepeda le hacía mandados a las Farc”, afirmó el exmandatario, calificando además al congresista como “mentiroso” y responsabilizándolo de difundir embustes y calumnias en su contra.
Las declaraciones de Uribe generaron inmediata polémica en el escenario político nacional, pues el expresidente sostuvo que existen pruebas en los computadores incautados a las Farc y señaló la existencia de fotografías de Cepeda junto a exjefes guerrilleros como Jesús Santrich e Iván Márquez.
Según Uribe, mientras en privado Cepeda lo habría tratado con un tono conciliador, en los estrados judiciales mantiene versiones completamente opuestas, lo que para él evidencia contradicciones en su comportamiento.
El discurso de Uribe también incluyó advertencias sobre el futuro del país, al cuestionar si Colombia está dispuesta a convertirse en “otra Cuba o Venezuela” bajo el liderazgo de figuras como Cepeda. Estas afirmaciones reavivan la confrontación histórica entre el uribismo y el petrismo, y marcan un nuevo capítulo en la intensa campaña presidencial que se avecina.
