El ministro del Interior saliente, Armando Benedetti, salió al paso de las versiones que lo señalan de estar haciendo gestiones en el Congreso para impedir que la posesión del presidente electo, Abelardo De La Espriella, se lleve a cabo en una guarnición militar. A través de su cuenta de X, el funcionario desmintió categóricamente esas afirmaciones y aseguró que ya no tiene el poder político para influir en ese tipo de decisiones.
«En política hoy soy un cadáver, ni opino», escribió Benedetti, quien afirmó que atraviesa el «epílogo» de su paso por el Ministerio del Interior y que su única preocupación en este momento es formalizar su salida del Gobierno. Además, sostuvo que desde antes de la primera vuelta presidencial se alejó de las gestiones con los congresistas y aseguró que no mantiene contacto con las diferentes bancadas del Congreso.
La polémica surgió luego de que se conocieran versiones sobre una supuesta estrategia para que la ceremonia de posesión del presidente electo se realizara en el Congreso y no en una base militar. En medio del debate, el presidente saliente Gustavo Petro recordó que la Constitución establece que la transmisión de mando debe efectuarse en el Congreso de la República. Entretanto, Benedetti insistió en que no ha promovido ninguna gestión para influir en la decisión y rechazó las acusaciones sobre un supuesto lobby político.
