El ministro del Interior, Armando Benedetti, encendió la polémica al anunciar que el Gobierno interpondrá las medidas necesarias para enfrentar la controversia jurídica que rodea el aumento del salario mínimo. En medio de la incertidumbre, el funcionario envió un mensaje de tranquilidad a millones de trabajadores: el próximo 28 de febrero seguirán recibiendo su salario vital de 2 millones de pesos, tal como fue decretado.
Benedetti aseguró que el Ejecutivo actuará dentro del marco legal para proteger los derechos adquiridos y evitar un golpe directo a los ingresos de las familias colombianas. La declaración busca frenar la ola de rumores y temores que se han desatado en torno a la estabilidad del salario mínimo, convertido en bandera de lucha social y política.
El anuncio, cargado de dramatismo, refleja la tensión entre las decisiones gubernamentales y los cuestionamientos jurídicos que amenazan con desestabilizar la economía popular. En un país donde el salario mínimo es la base de subsistencia de millones, la promesa de blindar los $2 millones se convierte en un pulso de poder y confianza que marcará la agenda nacional en las próximas semanas.
