El expresidente Álvaro Uribe Vélez envió un mensaje de unidad al mandatario electo Abelardo De La Espriella, dejando atrás las supuestas diferencias que marcaron la campaña. “Pido a Dios que en estos años que comienzan con el gobierno del presidente Abelardo De La Espriella primen la tranquilidad y la felicidad para todos los colombianos”, expresó el líder del Centro Democrático, en un gesto que busca proyectar reconciliación en medio de un país polarizado.
El pronunciamiento de Uribe llega justo después del cierre del ciclo de Gustavo Petro, a quien durante cuatro años criticó con dureza por su estilo de gobierno y sus decisiones. Ahora, con el regreso de la derecha al poder, el expresidente se muestra dispuesto a respaldar la nueva administración, enviando un mensaje que muchos interpretan como un giro político inesperado.
La declaración no solo marca un cambio en el tono de Uribe, sino que también abre la puerta a un escenario de alianzas y acuerdos en el Congreso. En medio de la expectativa nacional, el llamado a la unidad se convierte en un símbolo de que, más allá de las diferencias, la política colombiana entra en una nueva etapa donde las tensiones podrían transformarse en pactos de gobernabilidad.
