Desde Manizales, el expresidente Álvaro Uribe Vélez sorprendió con un anuncio que sacude el panorama político: el Centro Democrático respaldará a Sergio Fajardo o a Abelardo De La Espriella en caso de que alguno de ellos llegue a la segunda vuelta presidencial. Aunque reiteró que la prioridad del partido es que su candidata, Paloma Valencia, gane la consulta del Frente Amplio, dejó claro que la colectividad no se quedará sin carta en la contienda.
Uribe, acompañado de seguidores en la Plaza de Mercado, insistió en que el objetivo es que Valencia logre avanzar, pero abrió la puerta a alianzas estratégicas. “Si Paloma es la que pasa a segunda vuelta, que la apoyen los otros. Si fuera Abelardo o el doctor Fajardo, los apoyamos”, afirmó, marcando un giro que pone al Centro Democrático en posición de influencia más allá de su propia candidatura.
El anuncio generó reacciones inmediatas en distintos sectores. Para algunos, se trata de un movimiento pragmático que busca garantizar poder de negociación en la segunda vuelta; para otros, es una muestra de que el uribismo está dispuesto a pactar con figuras que antes parecían distantes de su proyecto político.
