La presencia de la Minga indígena en Medellín y las recientes declaraciones del expresidente Álvaro Uribe Vélez desataron una tormenta política. Aída Quilcué, fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda, respondió con dureza a lo que calificó como estigmatizaciones contra los pueblos indígenas, recordando que en 2008 las palabras del exmandatario generaron “zozobra y gran dolor” en el marco de la movilización social.
En un mensaje difundido en redes sociales, Quilcué le pidió a Uribe no repetir los errores del pasado y subrayó que la Minga es una expresión cultural, espiritual y social que no necesita ser “de bien” para demostrar su dignidad. “Ya somos semilla de la tierra”, afirmó, dejando claro que junto a Cepeda caminarán la palabra y recorrerán las regiones del país como parte de su proyecto político.
El cruce de mensajes ha encendido la polémica en Medellín, ciudad reconocida como bastión uribista, donde la presencia de la Minga fue vista por algunos sectores como una provocación. La confrontación entre Cepeda, su fórmula vicepresidencial y Uribe abre un nuevo capítulo de tensión en la campaña, con un tono cada vez más incendiario y con la ciudadanía dividida entre el respaldo a las expresiones sociales y el rechazo a lo que consideran un desafío político en territorio antioqueño.
