Un ataque atribuido al Frente Camilo Torres Restrepo del ELN sacudió durante la noche del viernes al Cantón Militar El Trapiche, en Ocaña, Norte de Santander, donde fueron utilizados drones cargados con artefactos explosivos. El reporte preliminar divulgado por el presidente Abelardo De La Espriella señaló inicialmente la muerte de un oficial y un soldado profesional, además de cinco militares heridos. Una aeronave de la Fuerza Aérea Colombiana también resultó afectada por esquirlas.
La ofensiva provocó una fuerte reacción del Gobierno, que atribuyó el ataque al ELN y anunció una nueva estrategia de seguridad para el Catatumbo. De La Espriella aseguró que su administración buscará golpear las estructuras armadas, sus cabecillas, sus finanzas y las economías ilícitas que las sostienen. El mandatario también lanzó una advertencia directa al grupo armado, prometiendo utilizar “todo el peso y toda la fuerza legítima del Estado” contra quienes ataquen a integrantes de la Fuerza Pública.
La gravedad del ataque aumentó durante el sábado, cuando las autoridades confirmaron el fallecimiento de un tercer militar que había resultado herido en la acción armada. El nuevo balance deja tres militares muertos y cuatro heridos, convirtiendo el hecho en uno de los episodios más graves registrados recientemente en Ocaña. La ofensiva vuelve a poner al Catatumbo en el centro de la crisis de seguridad y eleva la presión sobre el Gobierno para responder militarmente a las estructuras del ELN que operan en la región.
