El candidato presidencial Abelardo De La Espriella respondió con ironía y sarcasmo al ministro del Interior, Armando Benedetti, luego de que este anunciara que lo denunciará por supuestamente interferir en las elecciones en Colombia. Benedetti, a través de un mensaje en X, lo acusó de ser “un tipo postizo, con nalgas postizas y que se maquillaba”, lo que desató una ola de comentarios en redes sociales.
De La Espriella no se quedó callado y replicó con una frase que rápidamente se viralizó: “Me dio mucha risa porque dijo que me había puesto silicona en las nalgas (…) todo lo contrario, estoy súper delgado. No veo cuál es el injerto; si me lo puse, me estafaron”. Con estas palabras, el abogado y candidato buscó ridiculizar las acusaciones y restarles credibilidad, convirtiendo la polémica en un espectáculo mediático.
El enfrentamiento entre ambos personajes ha encendido el debate político en plena campaña electoral, donde las acusaciones personales y los ataques en redes sociales parecen pesar tanto como las propuestas. Mientras Benedetti insiste en llevar el caso a instancias judiciales, De La Espriella aprovecha la controversia para posicionarse en la opinión pública.
