El Valle del Cauca se estremeció con la llegada de Abelardo De La Espriella, “el tigre”, quien una vez más causó sensación y emoción entre los ciudadanos. Su presencia generó un ambiente de fervor colectivo, con seguidores que lo recibieron con entusiasmo, reafirmando el magnetismo que despierta en cada ciudad a la que arriba.
La visita del abogado y figura pública no pasó desapercibida, pues además de la admiración de sus simpatizantes, también levantó polémica en sectores que cuestionan el impacto de su estilo y discurso. Entre aplausos y críticas, De La Espriella volvió a demostrar que su figura no deja indiferente a nadie, convirtiendo su llegada en un acontecimiento cargado de emoción y debate.
