El presidente electo, Abelardo De La Espriella, lanzó un contundente ultimátum contra dos de los principales cabecillas armados que delinquen en Norte de Santander. Durante el primer empalme territorial realizado en esa región, anunció que declaró objetivos militares a alias Andrey, señalado como cabecilla del Frente 33 de las disidencias de las Farc, y a alias Alfred, identificado como jefe del Frente de Guerra Nororiental del ELN. «Tienen un mes para entregarse; de lo contrario, vamos a ir por ustedes y les va a caer todo el peso de la ley y del Estado de derecho», afirmó el mandatario electo.
De La Espriella aseguró que, una vez asuma la Presidencia el próximo 7 de agosto, pondrá en marcha una nueva política de seguridad basada en el sometimiento a la justicia dentro del marco de la Constitución y la ley. En ese sentido, advirtió que no habrá espacio para la impunidad ni para la entrega de territorios a organizaciones criminales, insistiendo en que los grupos armados ilegales deberán escoger entre someterse a la justicia o enfrentar una ofensiva del Estado.
El presidente electo también reveló que ya recibió manifestaciones de intención de sometimiento por parte de algunos cabecillas de estructuras criminales que operan en la región Caribe y anunció que dará instrucciones al futuro ministro de Defensa para coordinar esos procesos junto con la Fiscalía General. Sus declaraciones marcan el tono de la estrategia de seguridad que promete implementar desde el inicio de su mandato y que ha generado un intenso debate en el escenario político y de orden público del país.
