El ambiente político en Colombia sigue encendido rumbo a la segunda vuelta presidencial del próximo 21 de junio. En medio de la tensión, Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico, vivió un incómodo episodio en el aeropuerto de Bucaramanga, donde fue recibido con gritos de “¡guerrillero!” y fuertes abucheos por parte de algunos ciudadanos. La escena dejó en evidencia el rechazo de sectores de la población hacia su figura y su proyecto político.
Cepeda había llegado a la capital santandereana para respaldar la marcha en defensa del agua y del Páramo de Santurbán, pero la protesta espontánea en su contra opacó su visita. El candidato insiste en que su plan de gobierno busca una “revolución ética, social y política”, con propuestas polémicas como la legalización de la marihuana, la eliminación del Consejo Nacional Electoral y la ampliación de diálogos con grupos armados ilegales, medidas que han generado controversia y resistencia en distintos sectores.
En medio de la campaña, Cepeda intenta remontar frente a su rival Abelardo de la Espriella, pero episodios como el vivido en Bucaramanga reflejan la polarización y el rechazo que enfrenta. “La primera medida será rebajar el salario del presidente y altos funcionarios”, aseguró, aunque para muchos ciudadanos los discursos no bastan y el rechazo se hace sentir en las calles. La segunda vuelta se perfila como una de las más agitadas y tensas de los últimos años en Colombia.
