Un video que circula en redes sociales, elaborado mediante inteligencia artificial, utiliza la imagen del candidato presidencial Iván Cepeda para recrear un mensaje crítico sobre su participación en la campaña. Aunque el contenido no es auténtico, su difusión ha coincidido con un debate real dentro de la opinión pública: la ausencia de confrontaciones directas entre algunos de los principales aspirantes a la Presidencia, lo que ha generado cuestionamientos ciudadanos sobre el acceso a espacios de discusión política.
En el caso de Cepeda, distintos reportes periodísticos han señalado que la campaña ha avanzado sin la participación constante del candidato en debates tradicionales. En algunos escenarios, el propio aspirante ha condicionado su asistencia o ha expresado reparos frente a los formatos y a la organización de estos espacios, argumentando preocupaciones sobre la imparcialidad o las condiciones del debate. Esta situación ha sido interpretada de diversas maneras: mientras algunos sectores lo consideran una estrategia política, otros han planteado la necesidad de una mayor exposición pública para contrastar propuestas.
En medio de este contexto, la circulación de contenidos generados con inteligencia artificial añade un elemento adicional al debate democrático, al mezclar hechos verificables con piezas no auténticas que pueden influir en la percepción ciudadana. Especialistas insisten en la importancia de verificar la procedencia de los materiales que circulan en redes y de promover un análisis informado, especialmente en periodos electorales donde la desinformación puede afectar la calidad del debate público y la toma de decisiones de los votantes.
