La ilusión tricolor se derrumbó en el Mundial Sub-17 tras caer 2-0 ante una Francia que impuso su autoridad desde el primer minuto. El equipo nacional nunca encontró la pelota y terminó ahogado en la presión de un rival que llegó como favorito al título. La impotencia marcó el cierre de un partido que se volvió cuesta arriba demasiado pronto.
Los franceses tardaron apenas 14 minutos en abrir el marcador y desde ahí el duelo se volvió un monólogo azul. Colombia corrió más de lo que jugó y solo Peñaloza mantuvo a flote una defensa que evitó una goleada mayor. Arriba, Londoño luchó solo contra el mundo mientras el equipo no lograba hilar tres pases seguidos.
El segundo tiempo mostró otra cara: actitud, rebeldía y un balón al palo que hizo soñar con el empate. Macías, Flórez y Londoño se acercaron con peligro, pero la falta de contundencia terminó condenando cualquier esperanza.
Cuando parecía que Colombia forzaba el error francés, llegó el segundo golpe en el tiempo añadido y la expulsión de Londoño, que cerró la noche con un gesto de frustración absoluta
