El renacer de Edwin Cardona con la camiseta de Atlético Nacional ha encendido una chispa que parecía Jhon Jáder Durán no deja de ser noticia, y esta vez lo hizo de la mejor manera: con un golazo en la reciente goleada del Fenerbahce. El delantero colombiano atraviesa un momento dulce con las redes en Turquía, mandando un mensaje directo y contundente a la Selección Colombia de cara a los amistosos de marzo de 2026. Sin embargo, detrás de sus goles se esconde una tensión que todo el país comenta.
A pesar de su nivel superlativo, la sombra de su última «desafectación» de la Tricolor sigue pesando. Muchos no olvidan aquel episodio tras el partido contra Perú, donde un supuesto problema lumbar lo sacó de la concentración, dejando en el aire la duda de si fue una lesión real o un «raye» interno en el camerino de Néstor Lorenzo.
Lo cierto es que a Colombia no le sobran goleadores con la potencia y el hambre de Durán. Sus actuaciones en Europa están haciendo que ignorarlo sea casi imposible para el cuerpo técnico. Jhon Jáder está jugando «a muerte» para recuperar su puesto, demostrando que, aunque su personalidad sea explosiva, su talento es indispensable para el camino al Mundial 2026.
