Las historias que conmueven corazones y tocan fibras se han convertido en el pan de cada día en las redes sociales, y esta no es la excepción. Laura Lobo es una joven recién graduada de la Universidad del Magdalena como Administradora de Empresas y, lejos de dedicar el triunfo únicamente a ella misma, celebró ese logro que nació y se hizo realidad gracias al trabajo incansable de su padre, a quien muchos conocen en su barrio cariñosamente como “el señor que vende agua”.
Durante años, su padre recorrió calles, plazas y eventos bajo el intenso sol de la ciudad, cargando no solo botellas, sino también el sueño de ver a su hija llena de oportunidades que a él le fueron negadas. “Siempre seré la hija del vendedor de agua, pero él es el padre de la administradora de empresas”, expresó Laura con la voz quebrada al recordar cada paso de este camino.
Gracias a la persistencia del padre, las luchas, los sacrificios y la dedicación de Laura, la ceremonia de grado estuvo llena de abrazos, lágrimas y aplausos sinceros de quienes conocieron su historia. Hoy la familia celebra un triunfo que va más allá de un diploma: la certeza de que el amor también construye destinos y que los sacrificios, cuando se hacen desde el corazón, siempre salen victoriosos.
